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Alumbrado y señalización eficiente

Los sistemas de iluminación interior y exterior son la instalaciones consumidoras de energía en las que más fácilmente pueden ejecutarse medidas de ahorro energético.

Alumbrado interior

Una adecuada iluminación interior es básica para ofrecer un mayor confort lumínico tanto a los trabajadores como a los ciudadanos. Pero a veces se abusa de la iluminación: tan mala es una iluminación escasa, como excesiva. Ajustar los niveles de luminosidad a los adecuados es una buena forma de reducir el gasto energético.

Y para que el ahorro energético sea aún mayor, basta con usar lámparas de la mayor eficiencia energética (fluorescentes de bajo consumo y led), sistemas de regulación y control (detectores de presencia, balastos electrónicos, etc.), así como aprovechar tanto como sea posible la luz natural.

En los últimos años esta tecnología ha experimentado un gran avance, siendo posible hoy día su aplicación en la iluminación del interior de los edificios públicos, sin apenas diferencias en cuanto a calidad y cantidad de luz si se compara con una iluminación de lámparas convencionales, y con ahorros de hasta el 80%.

El buen rendimiento y la elevada vida útil de la tecnología LED han dado lugar a dispositivos que sustituyen satisfactoriamente a bombillas incandescentes, halógenas, lámparas de bajo consumo y fluorescentes.

La entrada en vigor de nuevos cambios legislativos, junto con la aparición de nuevas tecnologías, introduce un marco adecuado que hace posible reducir el gasto energético de la instalación de alumbrado interior.

Alumbrado exterior

Más de la mitad del consumo eléctrico de un ayuntamiento se produce en el alumbrado público. Se puede reducir el gasto eléctrico con actuaciones diversas como:

  • Sustitución de lámparas de vapor de mercurio por otras de vapor de sodio (ahorros del 40%).
  • Colocación de sistemas de reducción de flujo en el alumbrado público (ahorros del 30%).
  • Control de los horarios de funcionamiento de las instalaciones.
  • Incorporación de tecnología led en alumbrado y semáforos.

Además, los últimos cambios legislativos obligan a un diseño más eficiente de las nuevas instalaciones de alumbrado público y a una revisión periódica de las instalaciones existentes y de su eficiencia energética.

El uso de las herramientas adecuadas para su gestión energética puede contribuir a mantener el gasto eléctrico del alumbrado público en unos niveles óptimos.