Transición energética en Andalucía

Imagen de un tendido eléctrico en un campo

El abandono de los combustibles fósiles y la transición gradual hacia una economía neutra en carbono, garantizando el suministro de energía, es uno de los principales retos de nuestro tiempo a nivel mundial y hacia donde se dirige el escenario energético que se plantea en Andalucía.

La transición hacia un nuevo modelo energético supone además una oportunidad para fortalecer el tejido empresarial y la generación de empleo, con efectos positivos sobre la actividad económica.

La planificación energética andaluza y las líneas de actuación que de ella resultan, tiene como marco de referencia la política energética establecida por la Unión Europea, que se ha propuesto abordar una transición energética dirigida a conseguir un nivel neto de cero emisiones de gases de efecto invernadero en 2050, tal y como recoge en su Pacto Verde.

La Unión Europea está adoptando un amplio conjunto de medidas destinadas a reducir nuestra contribución al calentamiento global y a garantizar un suministro energético fiable y suficiente, con responsabilidad colectiva para asegurar una transición energética equitativa y solidaria. Para ello ha establecido tres marcos sucesivos a corto (Paquete de medidas sobre clima y energía hasta 2020), medio (Marco sobre clima y energía 2030) y largo plazo (Estrategia a largo plazo para 2050), basados en el incremento de la eficiencia energética, la mayor participación de las energías renovables y un mercado de la energía integrado e interconectado.

Para ayudar en el logro de estos objetivos, Andalucía está actuando sobre todos los sectores y ámbitos, con especial incidencia en aquellos en los que la energía juega un papel fundamental, y en los que está mejor posicionada, en términos en términos de competitividad, desarrollo de proyectos empresariales y generación de empleo, como puede ser el sector de la edificación o la movilidad. La Comunidad Autónoma también encuentra un importantísimo sector de oportunidad en el desarrollo de las energías renovables, gracias a sus abundantes recursos identificados en el estudio Potencial de centrales renovables en Andalucía, y mantiene un liderazgo en la generación de energía eléctrica a partir de fuentes, como la solar fotovoltaica, que en Andalucía se está impulsando a través de la Mesa para el autoconsumo en Andalucía, y la eólica; además de un amplio conocimiento en la generación con biomasa y su aprovechamiento.

El Consejo de Gobierno de la Junta de Andalucía ha tomado conocimiento el pasado 12 de enero de 2021 del documento Directrices Energéticas de Andalucía, Horizonte 2030, elaborado por la Agencia Andaluza de la Energía, que orientará la política en materia de fomento de las energías renovables, ahorro, eficiencia energética y desarrollo de las infraestructuras energéticas en la comunidad autónoma en los próximos 10 años para posibilitar una revolución verde que posicione a Andalucía como una región de referencia en la transición energética.

Por otro lado, el Consejo de Gobierno aprobó el pasado 23 de marzo de 2021 la formulación de la Estrategia Energética de Andalucía 2030, que tiene como principal finalidad impulsar la transición a un modelo energético neutro en carbono, más eficiente mediante la incorporación de las premisas de la economía circular, que garantice el acceso a una energía segura y sostenible para todos, y que impacte en el crecimiento económico y la generación de empleo ofreciendo oportunidades desde el punto de vista empresarial, industrial y laboral.