Logo Agencia Andaluza de la Energía
Logo Agencia Andaluza de la Energía
Icono FacebookIcono TwitterIcono Youtube

Iluminación

El consumo de energía en iluminación de una vivienda equivale aproximadamente al 18% de su  consumo total. Este gasto de energía de iluminación depende fundamentalmente del tipo de lámparas que se usen en la vivienda.

Así, las lámparas incandescentes son las más ineficientes, ya que desperdician el 95% de la energía que consumen al transformarla en calor, y son las de menor duración, con unas 1.000 horas.

Usando las lámparas de bajo consumo se pueden alcanzar ahorros en torno al 80% en comparación con las incandescentes. Además, estas lámparas duran 8 veces más. En ubicaciones con encendidos y apagados frecuentes son recomendables las lámparas de tipo electrónico.

Las más eficientes son las lámparas LED, que duran hasta 4 veces más que las de bajo consumo y hasta 40 veces más que las incandescentes.

Pero elegir la lámpara más eficiente no es suficiente para conseguir todo el ahorro energético posible en la vivienda. Cada zona de nuestra vivienda tiene unas necesidades de iluminación diferentes, por tanto para conseguir una buena iluminación debemos elegir de entre las lámparas más eficientes, aquellas que se ajustan mejor a las necesidades que tenemos en cada estancia. Con ello reduciremos la potencia eléctrica instalada y también el consumo energético.

En esta línea, en el caso de viviendas de nueva construcción una buena estrategia para ahorrar energía es diseñar la vivienda de forma que se consiga la máxima ganancia de luz, sin que ello suponga un sobrecalentamiento de la vivienda.

El tamaño de los huecos, el espesor de los muros, la orientación de las fachadas o los obstáculos remotos son factores a tener en cuenta en el diseño de una vivienda para tener una buena iluminación natural.

Además podemos ahorrar energía en nuestra vivienda siguiendo estos consejos prácticos:

  • No dejar encendidas luces en habitaciones que no se estén utilizando
  • Mantener limpias pantallas y lámparas
  • Reducir al mínimo la iluminación ornamental en exteriores
  • Aprovechar la iluminación natural
  • Dar preferencia a la iluminación localizada
  • En zonas de poca utilización, como garajes, colocar detectores de presencia