Huella de Carbono corporativa de la Agencia Andaluza de la Energía

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La Agencia Andaluza de la Energía ha obtenido el sello de huella de carbono, en el que se constata que solo emite 3,19 toneladas de CO2 anuales, el equivalente a las emisiones de un coche de gasolina en un año.

La Huella de Carbono de una organización ofrece el valor del conjunto total de gases de efecto invernadero que se emiten a la atmósfera como consecuencia directa o indirecta de las actividades que realiza. Su cálculo permite identificar las fuentes de emisiones y, a partir de esta información, definir e implementar las medidas de reducción más adecuadas. 

El Sistema Andaluz de Compensación de Emisiones (SACE), creado por la Ley 8/2018, de 8 de octubre, sobre medidas frente al cambio climático y la transición hacia un nuevo modelo energético en Andalucía, ofrece a las organizaciones la posibilidad de evaluar voluntariamente sus emisiones —a través de la herramienta del propio sistema y del correspondiente Informe de emisiones, definir acciones para reducirlas mediante un Plan de Reducción y ejecutar dichas medidas. En el caso de que las emisiones no puedan disminuirse, éstas pueden compensarse mediante proyectos de compensación o autocompensación.

La Agencia Andaluza de la Energía se ha adherido a SACE en 2025 con la inscripción en este registro de la huella de carbono corporativa de 2023 de su sede, valorada para dicho año en 3,19 toneladas de CO2 equivalentes. Asimismo, ha elaborado un plan con el compromiso de seguir reduciendo emisiones en los próximos años, con la previsión de reducir un 95% su huella en 2026.

De forma paralela, y en aplicación del acuerdo entre la Oficina Andaluza de Cambio Climático (OACC) y la Oficina Española de Cambio Climático (OECC) para armonizar el Registro nacional de huella de carbono del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico con el SACE, la Agencia ha inscrito también su huella de carbono en el Registro estatal. Como resultado, se han obtenido los sellos y certificados acreditativos correspondientes.

En la transición hacia un modelo energético más sostenible las administraciones públicas, empresas e industrias desempeñan un papel clave y la medición de su huella de carbono constituye un paso inicial esencial para afrontar el desafío de su descarbonización.