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Energía eléctrica con renovables

La utilización de energías renovables es una de las formas más eficientes de producir energía eléctrica. Esta eficiencia se debe tanto al uso de recurso inagotable que relativiza la incidencia del rendimiento de las instalaciones, como a la posibilidad de generación distribuida evitando pérdidas en transporte y distribución de energía eléctrica.

El desarrollo de normativas que han estado primando las tecnologías eficientes y las tecnologías renovables ha propiciado la generación de electricidad de una forma segura, limpia y eficiente.

Andalucía cuenta actualmente con más de 6.107 MW renovables instalados de distintas tecnologías, lo que diversifica enormemente su parque generador eléctrico. Hay que destacar los importantes avances de los últimos años, ya que en el año 2007 disponíamos de poco más de 2.000 MW y en los años transcurridos hasta la actualidad la potencia instalada se ha multiplicado por 3, siendo lo más significativo la incorporación de las centrales termosolares comerciales y el crecimiento de las instalaciones fotovoltaicas y los parques eólicos. Esta evolución ha permitido que en 2018 se haya alcanzado una cifra del 38,8% de potencia renovable dentro del total instalado en Andalucía.

Tipo de instalaciones

La producción de electricidad a partir de fuentes renovables puede ser generada mediante:

  • Instalaciones conectadas a red: la energía generada se incorpora a la red eléctrica y contribuye así a un sistema más distribuido, más limpio y más diversificado. Estas instalaciones de producción se rigen por el RD 413/2014, que establece las condiciones normativas, jurídicas y económicas para la generación a partir de fuentes renovables, cogeneraciones y residuos. Dentro de las instalaciones conectadas a red se encuentran englobadas las instalaciones en autoconsumo, que son aquellas que permiten a un consumidor generar y consumir su propia energía, estando conectado a su vez a la red eléctrica.  
  • Instalaciones aisladas: permiten la electrificación en el medio rural o en zonas en las que no llega la red eléctrica. Son fundamentalmente instalaciones solares fotovoltaicas o minieólicas en ubicaciones donde no se ha desarrollado la red de distribución eléctrica.