Agencia Andaluza de la Energía

Certificado energético

El Certificado Energético es el documento acreditativo del cumplimiento de los requisitos energéticos exigidos a los nuevos centros de consumo de energía según se define en la Ley 2/2007 de fomento de las Energías Renovables y el ahorro energético y se ha establecido en el Decreto 169/2011 de 31 de mayo que la desarrolla reglamentariamente:

Aprovechar energías renovables para satisfacer demandas térmicas del proceso, superar un índice mínimo de eficiencia energética, incorporar un Plan de Gestión de la Energía, obtener el Certificado Energético e implementar de forma obligatoria, las medidas de ahorro y eficiencia energética rentables a corto plazo establecidas en el Certificado Energético del Proyecto de instalación.

Todo proyecto de instalación, traslado o modificación deberá incluir una evaluación energética en donde se identifiquen las medidas de ahorro energético a corto, medio y largo plazo implementables en la industria, así como la viabilidad para implementar las energías renovables, de manera que se alcance un valor mínimo de eficiencia energética. La construcción del centro deberá adecuarse desde el punto de vista energético a lo establecido en la mencionada evaluación.

Para cada sector industrial, en el Anexo VII de Decreto se establece un umbral a partir del cual serán obligatorias estas exigencias básicas de eficiencia energética y de aprovechamiento de energías renovables. Las industrias no recogidas en el Anexo VII, tendrán estas obligaciones si su consumo de energía primaria es superior a 250 tep/año.

En base a todo ello, se define un certificado de proyecto que será expedido por un Organismo Colaborador; en el plazo máximo de dos años desde su puesta en marcha se emitirá el certificado del centro en funcionamiento.

También el certificado acreditará la implantación en el centro de un plan de gestión de la energía. El plan de gestión energética de un centro industrial recoge las medidas organizativas y técnicas que deberán implementarse con el objetivo de mantener unos mínimos valores de eficiencia energética. Estará coordinado con su actividad productiva y con su mantenimiento.

Entre otros elementos, el plan de gestión especificará las características del sistema de recogida de datos y los índices de eficiencia energética a medir.