Agencia Andaluza de la Energía

Energía del hidrógeno

El hidrógeno es el elemento químico más ligero y abundante del Universo aunque es complicado encontrar yacimientos de hidrógeno libre en la Tierra. Como gas se presenta de forma incolora e inodora y con la cualidad de ser altamente combustible, es decir, de oxidarse en presencia de oxígeno o aire desprendiendo energía en forma de calor y como residuo únicamente agua pura.

No es una fuente de energía primaria sino un vector energético empleado para almacenar y transportar energía a partir de: una materia prima que lo contenga y un aporte de energía externo, pudiendo ser éste renovable.

El hidrógeno es de esta forma, un vector energético limpio y sostenible, seguro y eficiente, llamado a complementar en un futuro a la electricidad a la hora de garantizar el suministro energético. Además está especialmente indicado para incrementar la penetración de las energías renovables cuando se utiliza como fuente de almacenamiento.

La Agencia Andaluza de la Energía participa en proyectos innovadores como el Proyecto Hércules asociados a nuevos vectores energéticos como el hidrógeno.

Procedimientos de obtención de hidrógeno

Actualmente existen tecnologías en distintas fases (investigación, desarrollo y comercialización) que permiten producir hidrógeno a partir de diversos tipos de materias primas como el agua, la biomasa o los recursos fósiles (carbón, petróleo y gas natural) y con un aporte de energía que puede provenir de combustibles convencionales, energía nuclear o fuentes renovables. Por tanto, la sostenibilidad del proceso de producción dependerá de la tecnología empleada y de la fuente energética externa.

Hoy día el 94% del hidrógeno producido a nivel mundial se origina mediante reformado de gas natural (metano), que consiste en partir la molécula de este gas al combinarla con vapor de agua, requiriendo para ello de un aporte de energía adicional.

Este proceso, el de menor coste económico a gran escala, emite CO2 al utilizar una materia prima de origen fósil. Estas emisiones son, en la práctica, de aproximadamente 7 kg de CO2 por 1 kg de hidrógeno producido.

Por otra parte, existe un grupo de procesos (electrólisis, termólisis, fotoelectrólisis, etc.) limpios en lo que a emisiones de CO2 se refiere, basados en la rotura de la molécula de agua según la siguiente reacción: H2O + energía > H2 + ½ O2